jueves, 28 de enero de 2010

___['SIN COMENTARIOS']___


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Cómo iba yo a pensar que sería aquella vez, cuando decidí sentarme con aquellos amigos ahora olvidados, que aquella vez pasarías tú, por la puerta.

Siempre estaba fuera en la parada esperando el maldito autobús, y para una vez que me siento en compañía de otros dos amigos del curso, apareces tú  de la nada,  y pasas dentro, para senstarte.



Era un día como otro cualquiera, salí del instituto, y me dirigí como cada maldito día, a esperar el autobús que me llevaría a otro autobús (esta acción se llama transbordo), y que finalmente llegaría a mi 'ciudad' para llegar a mi casa y comer, como todos los días... cuidado con la monotonía, aparece sin darte cuenta.

Llevaba algún tiempo, creo que un par de meses, algo triste y apagado, porque sabía que te marcharías a tu ciudad, una ciudad que está a demasiada distancia de la mía, te marcharías para siempre, y nunca más te volvería a ver, nunca más volvería a mirar tus ojos, tus labios, y nunca volvería a observar tus gestos, tu forma de ser.

Aquel día salí del instituto, llegué a la estación de autobuses y vi a dos amigos del curso allí sentados, nos saludamos, me hicieron sitio y me senté.
No recuerdo de qué hablábamos, seguramente de tonterías, porque recuerdo que nos reíamos.
Al poco tiempo de estar sentado, apareces tú, y pasas dentro a sentarte, pero antes de eso, al llegar a mi altura y cruzarte con migo, me digiste HOLA, a lo que yo contesté HOLA, y te pasaste para dentro.
...Mi corazón empezó a acelerarse y la adrenalina empezaba a subir...

Eres tú, tú, qué hará a aquí, a qué habrá venido, millares de preguntas asaltaron mi mente y mi corazón palpitó tan fuerte que hizo que me levantara de aquel sucio asiento en la fachada de la estación, asientos guardianes de la puerta de entrada.

A los pocos segundos entré,  a la estación, pero no recuerdo si me despedí de mis amigos, y aunque creo que sí, yo ya estaba empezando a navegar entre nubes esponjosas.
Pasé  por tu lado, pero ya no me volviste a mirar, yo observé que leías aunque no sé qué libro era, recuerdo que era bastante gordo y que lo llevabas por la mitad leyendo con bastante concentración, como si no existiese ningún ruido más que el de  tu respiración.
Tal vez por eso no recuerdo qué libro era, porque al tenerlo abierto, no ví el título.
Yo me dirigí hacia fuera, a esperar el autobús.

Al poco tiempo, saliste tú, no hacía otra cosa más que mirar la puerta para ver cuando saldrías a esperar fuera el autobús. Cuando saliste te ví enseguida, y al mirarnos me hacerqué para hablar contigo.

-Hola.
-Hola, Keil, qué tal
...Nos hablábamos mirándonos a los ojos, yo directamente, casi sin parpadear, no quería perderme ni un instante a su lado, y ella mirándome cada vez a un ojo, lo que hacía que yo la viera moverlos de un lado para otro, como en los dibujos manga anime cuando se emocionan. Me palpitaba el corazón.

-Bien, ¿ y tú?
- Bien, por fin tengo el carnet de conducir.
-Enhorabuena. -Dije y le dí dos besos, algo que no olvidaré nunca. Como cuando nos dieron esos titulos de pega en la "fiesta de fin de curso" con la despedida final, que a cada uno nos daban uno de mentira, emulando el de verdad, y ella me sonrió y me dió los primeros dos besos desde que la conocía.Ya estoy empezando a olvidar todo aquello, creo que esta es una de las cosas por la que escribo esto.
Me arrepiento de no haberme lanzado a besarla en los labios..... ojalá lo hubiera hecho.
Ojalá la hubiese besado en sus labios,  deseaba tanto probar su sabor, no sé por qué no lo hice, siempre he sido un cobarde.
Debí hacerlo, después de darle los dos besos para felicitarla o antes de que subiera a aquel autobús.
¿Y después? Después me da igual lo que hubiera pasado, el caso es que la hubiese besado.
Ahora ya es tarde para todo eso, me arrepiento de no aprovechar aquel  momento.
Besarla habría sido como morir ahogado en una bañera llena de miel.



- Gracias. -Me dijo sonriendo..
- ¿Qué haces por aquí?Si se puede preguntar...
- He venido a renovar el carnet, el Documento Nacional de Identidad, que lo he perdido...
- ¿Lo has perdido? - Dije sonriendola - ¿Cómo se puede perder eso?
- Bueno....  me lo han robado.... -Me dijo sonriendo. ¡¡ Dios !! Era esto una confidencia, algo que sólo le cuentas a alguien con el que se tiene cierto grado de amistad, o era una simple broma para reirnos.... .

No recuerdo gran cosa de la conversación, recuerdo que el corazón no paraba de palpitarme y que de vez en cuando me caía en su mirada.

Durante la conversación, llegó el autobús...
-Bueno el autobús, adios Keil.
- Adios. Le dije mientras me iba a colocar en donde esperaba que llegara el autobús como cada día.
Pero algo raro noté en ese instante, noté que ya estaba mucho mejor, ya no estaba tan apagado y triste.
Solo unos minutos hablando con ella y me sentía mejor, mucho mejor.

-No no puede ser . -Me dije.- Se va a marchar y no la volveré a ver.
De repente, mi corazón se revolucionó como si corriera la maratón, y salí corriendo hacia el autobús, mientras la última persona que había pagado al conductor se sentaba.

- ¿Me das tu número de móvil? - Dije, viendo por el rabillo del ojo que se hacercaban para subir más personas, cosa me alegró porque eso significaba que el autobus me daría algo más de tiempo.
- Si claro, es el XXX XXX XXX. - Y me dijo adiós.- Hata luego Keil. - Sonriendo.
- Adiós. - Y me bajé del autobús, ya tenía el número de su móvil, ya, por fin, tenía algo suyo.
Enseguida le mandé un mensaje a su móvil:
"... Hola, soy keil y este es mi número de móvil  ..."

Después de aquello, no sé cuánto tiempo pasó, y al final ella regresó a su tierra, creo que la llaman La Tierra de las meigas (La Tierra de las Migas), y días después de que regresara, días o meses, tampoco me acuerdo ya del tiempo que pasó, le mandé 12 mensajes a su móvil desde el mío,  de unos 160 ó 150 caracteres cada uno, una especie de carta de despedida, y medio carta de declaración de amor, tampoco me acuerdo ya de lo que contenían los mensajes, sólo de lo que sentía al escribirlos.
Sentía dolor en el pecho, como si me faltara el aire, porque aquella era mi despedida para ella y quería plasmarlo todo en aquellos mensajes.

Ha pasado unos años de todo esto, después le mandaba los mensajes de felicitación de las fiestas, como los típicos 'Feliz año nuevo' , 'Feliz San Valentín' , 'Feliz navidad'....   No sé si hace año y medio o dos años que no le mando ya ningún mensaje, aunque sigo conservando su número de movil.

Su número de móvil con su nombre..., al veces me quedo mirando su nombre escrito en mi móvil junto con su número, y aunque ya menos que antes, me sigue palpitando el corazón.

A veces pienso en ella, cada vez menos, pero no la olvido, eso creo que es imposible.
Todavía se me acelera el corazón al pensar qué hubiese pasado si la hubiese besado... .
Todavía se me acelera el corazón cuando la imagino y me imagino hacercándome a ella, mirándola a los ojos....

No sé si sería una señal, pero la biblioteca del instituo dónde coincidimos se llamaba 'Carpe Diem' , aprovecha el momento. Tal vez lo era.
Tal vez debería olvidarla, tal vez debería borrar su número de mi móvil...  pero esto es algo superior a mí, sería cortar el único hilo que me mantiene unido a ella....  no puedo hacerlo.
A veces miro el calendario para ver si se aproxima alguna fiesta nacional para poder felicitarla, como en San Valentín.

Hoy mismo es el patrón de su profesión, pero no sé como se felicita esto.
¿¿¿¿"... Hoy es Santo.....,patrón de tu profesión,  Feliz día ..."??????

De todas formas, se aproxima San Valentín, el 14 de Febrero, y esto se felicita así:
"... Feliz San Valentín ..."

Me reulta curioso observar que sólo pensar que le mando un mensaje a su móvil, se me empieza a palpitar el corazón.
No sé si fue amor lo que sentía por ella.
No sé si era mi alma gemela, espíritus afines o mi media naranja porque no pasó nada entre nosotros.

Esto ha sido una batalla perdida,  aún espero no perder la guerra, mi corazón sigue esperando a que llegue esa persona con su llave especial que hará que mi corazón vuelva loco y la sal se vuelva dulce.



Siempre me he dicho a mi mismo que estoy en su busca, aunque ya hace tiempo que dejé de buscarla, la soledad es mi compañera en la actualidad, una soledad que me ha cambiado el carácter y la forma de ser, una soledad que me está matando y pudriendo por dentro, pero a cambio de todo esto, ya nadie me hace daño al corazón. Y de momento estoy bien así, y así seguiré mientras a mi me apetezca, porque soy libre, y soy dueño de mi mismo, yo soy mi dios, yo soy mi ley.

Y le pese a quien le pese, le joda a quien le joda....
¡¡¡¡  SOY  L I B R E !!!
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1 comentarios:

simplemente Nuria dijo...

me has hecho recordar momentos y sentimientos que habia enterrado en lo mas ondo de mi corazon... momentos que esperaba olvidados, momentos que me gustaria canviar.
Exponer tu corazon es un riesgo pero quien no arriesga no gana, y si (como en mi caso) tienes poco que perder arriesgas mas "frecuentemente".

Dices que la soledad te está pudriendo, pero por lo poco que te conozco (y teniendo en cuenta de que no te conocia de antes) creo que no es verdad.

NUEVO BLOG (sobre lo que surja): http://mimundounmundodiferente.blogspot.com/

Cuidate, Keil.
Y que pases un buen verano.