miércoles, 27 de julio de 2011

4ª Edición de los premios de narrativa corta "Tierras Baldías" 2011

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Título:      La última princesa.

Relato:

<<Euria>>
¡Levántate! –Le dijo al oído, al caza recompensas, dormido en posición fetal abrazado a sí mismo, mientras le zarandeaba, con la mano sujetando su hombro derecho.
Ya está amaneciendo.
Pesadillas. –Dijo, al abrir los ojos.
Me ha despertado tu susurro, al amanecer. –Dijo sonriendo levemente.

Salieron de la cueva en la que se resguardaron de la noche, y se acercaron al borde de aquel barranco.

¿Siguen ahí? – Preguntó el caza recompensas, mirando pendiente abajo, asomado entre arbustos, para no ser visto.
Sí, son demasiados, y creo que tienen un…
Vete ya. –Le interrumpió – Esto es cosa mía.
Me marcho a Siervalmeu, si pasas por allí, búscame. –Dijo un instante antes de desaparecer tras un estruendoso relámpago azul.

Senvottu, maldito rastreador ruidoso, seguro que lo han escuchado en cinco kilómetros a la redonda. – Pensó, enfadándose cada vez más, al avanzar en la afirmación.

Los rastreadores solían ayudar a los caza recompensas, a cambio un porcentaje del dinero de la recompensa. Los rastreadores, eran seres egoístas, a los que sólo les importaba el dinero.


Mientras caminaban, le pareció escuchar algo, giró unos grados la cabeza, y al mirar, la luz del amanecer reflejó en sus ojos, cambiando su tonalidad, de un azul cielo a un verde esperanza.
Valla, valla, tenemos ante nosotros a un vampiro, esto cambia drásticamente las reglas del juego. –Dijo uno de aquellos caza recompensas que la observaba y se percató.

Aquel grupo de caza recompensas creía tener entre manos una ‘presa’ por la que cobrarían bastante dinero, pero al descubrir que era un vampiro, estaban obligados a cumplir la ‘Ley V’.

No tenemos otra opción, hay que llamarle. –Dijo otro de ellos con voz temblorosa, cargada de miedo.

Uno de ellos desenvolvió una piedra del tamaño de un puño cerrado, de un color plateado, y la dejó en el suelo, al lado de una roca, en la proyección de su sombra.
Unos segundos después, la piedra cambió de color, a un tono muy dorado, y luminoso cual bombilla. Acababan de llamar a Yehémpetor, Señor de la Piedra Cambiante, y creador de la ‘Ley V’.

Lo siento, pero si no le llamamos….
Eres tú o nosotros, así de simple. –Le interrumpió el portador de la piedra, envolviendo la piedra, tras unos segundos de luminosidad.

Ella suspiró al pensar que, probablemente, este sería su fin.
Quitadme los grilletes, si voy a morir, quiero morir como una vampira libre. –Dijo con voz fuerte, alzando los brazos en dirección a sus captores, denotando seguridad en si misma, y fuertes convicciones.

De repente, alguien se deslizaba sobre la tierra cual pista de patinaje de hielo, dejando tras de sí una nube polvorienta, como ola de proa, impulsado por la inercia de bajar aquella pendiente tan rápido que sus pies apenas tocaron el suelo, hasta parar frente a ellos.
Nadie se dio cuenta, hasta que empezó el ruido de su ‘patinaje’.

¿Yehémpetor? –Preguntó uno de los caza recompensas, parado frente a él.
¡No! –Gritaron todos detrás de él, mientras ella sonreía levemente, expectante.

Tan rápido que apenas eran visibles sus movimientos, le dio un puñetazo en la mejilla izquierda, al caza recompensas posado delante de él, con tanta fuerza que el dibujo de sus nudillos, quedó marcado en su pómulo, cayendo al suelo de una muerte rápida e indolora.

Sólo quedas tú. –Dijo al observar que el caza recompensas encargado de vigilarla, yacía muerto en el suelo, con la cabeza algo achatada, con marcas de manos a los lados.

El último caza recompensas, que quedaba en pie, miró la escena de reojo.
He llamado a Yehémpetor, pronto vendrá y... –Sus ojos se tornaron negros y calló al suelo en trance, entre convulsiones.

¡Vámonos! –Gritó mientras rodeaba con su brazo derecho su cintura, para dar después un gran salto, que le devolvería, a lo alto de la pendiente, cayendo de pie, frente a la cueva.

Ella se sorprendió, de su fuerza, de su rapidez de movimientos, y de su control, porque no le hizo nada de daño en ningún momento.
Obviamente, este tipo no es humano. –Pensó durante el gran salto, observando a lo lejos la marca de aquel pómulo.


.....Fin.....

.-Dedicado a ti, mi eterna chupasangre.-


- Nota:

Por falta de tiempo no pudimos entregar nuestros relatos, y.. me hubiera gustado competir directamente contigo. Otra vez será.


- Web del Certámen:
http://www.tierrasbaldiasrol.com/index.php?option=com_content&view=article&id=134:4o-edicion-de-los-premios-de-narrativa-corta-de-qtierras-baldiasq&catid=24:bases-de-concursostorneos&Itemid=26#comments


- Web con los/as ganadores/as:  http://www.tierrasbaldiasrol.com/


- Reglas básicas y muy resumidas del certámen:

* Trabajos originales e inéditos. Tendrán que estar ambientados en un mundo de fantasía ya existente o creado por el propio autor.
* Los relatos tendrán una extensión mínima de 1 hoja y máxima de 3.
* Tierras Baldías se reserva los derechos de publicar este relato o utilizarlo cuando lo crea conveniente, siempre reconociendo la autoría. Esta cláusula se aplica al relato ganador,aquellos relatos que no ganen se publicarán solamente después de las jornadas, en la web de la asociación, y con permiso del autor.
*****(más información aquí)*****
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